Antes de que preguntes
Las que aparecen en toda primera reunión, contestadas acá para no gastarlas ahí.
Porque no hay un producto de autoservicio que comprar. Lo que se contrata es el trabajo de expertos sobre un instrumento propio: el alcance se acuerda por organización (qué temas se vigilan, qué umbrales interrumpen, cuántos análisis se esperan en un plazo dado) y el precio sigue al alcance. Las horas de análisis van escritas en el contrato, numeradas.
En la mayoría de los casos, no. Pero OPSIS cuenta con un servicio premium que es un tablero hecho a la medida del cliente que le permite navegar por los datos y ver gráficos más completos que la imagen no le da.
El servicio básico de OPSIS entrega notas cortas cada mañana, las alertas que definas, y los análisis que encargues.
OPSIS permite funcionar para cualquier país y contexto que el cliente necesite. La evaluación se da durante la llamada.
No compiten. Una encuesta dice qué responde una muestra cuando se le pregunta, cada varias semanas, y lo dice bien. Esto dice adónde fue la atención, todos los días, en el medio, y contesta la pregunta específica que tenés esta semana, a la que ningún ciclo de encuesta llega a tiempo. Quien usa las dos las usa para decisiones distintas: la encuesta para saber dónde está parado el país, esto para saber qué hacer al momento.
OPSIS mide atención, no opinión. Que un tema suba quiere decir que el público está mirando hacia ahí, no que apruebe ni que rechace. Sin embargo, los análisis permiten dar datos de cómo están posicionándose los medios, dado un conjunto de temas. Evaluamos si están a favor, en contra o posición neutra.
La imagen diaria y la nota escrita se producen en español o en inglés. La lista de palabras vigiladas se construye en el idioma en que la gente busca de verdad, que no siempre es el idioma del informe.
Los temas que pide un cliente se vigilan para ese cliente y no se le muestran a nadie más.
Una imagen y una nota corta todas las mañanas, a horario fijo. Las alertas llegan solo cuando un tema rompe el umbral, que no es todos los días.
Sí, en partes acotadas. Hay automatización en la recolección de los datos y en el cálculo del termómetro, basado en aritmética. Hay un modelo de lenguaje ayudando a extraer nombres de miles de puntos de datos observados.